Simba, el gatito que llevaron ayer al picnic, le gusté como cama y siempre se quedaba dormido en mi hombro. Este fue el momento de extrema pero extrema cuchura de la noche.

Simba, el gatito que llevaron ayer al picnic, le gusté como cama y siempre se quedaba dormido en mi hombro. Este fue el momento de extrema pero extrema cuchura de la noche.